lunes, agosto 13, 2007

Maluco


El mar se agita. Se ondula. Se crespa. Se sacude. Se encabrita. Las olas hacen frente a nuestras proas, llenas de furor. Descargan su rabia en torbellinos de espuma que bañan las cubiertas.Se ensañan con nuestros maderos. Amenazan nuestros sueños. Y crecen dentro de cada uno en el silencio de la noche. (1991:114).

sábado, julio 28, 2007

Voces Maestras


Tres Voces

Muna Zul- Caracol



Sale la luna y yo estoy a sus pies, un dos cuatro cinco seis, un dos cuatro cinco seis
sigo esperando que quiera llover, un dos cuatro cinco seis, un dos, tres
sigo observando mi respiración, como entra a prisa, sale tibio y no puedo callar la razón,
como el caracol, me voy, me voy...

(vocal)

sigo buscando algo en lo que creer
si lo buscas no lo vez, si lo encuentras ya se fue,
sigo intentando eso de buscar sin esperar, encontrar...
tomo pedazos de un viejo rumor y hago mi propia versión...

(vocal)

(fragmento beatles...)

Cellophane flowers of yellow and green,
Towering over your head.
Look for the girl with the sun in her eyes,
And she's gone.


Tengo una casa que puedo llevar y que sabe alojar la fragilidad
es una casa que sabe andar, y aunque lenta va, no hay mejor no hay...
busco verdades, coherencias, lugares, amor, unidad...
me voy, como el caracol, yo, me voy, cargo, cargo mi casa y me voy
como el caracol, yo, me voy, cargo mi casa y me voy, cargo mi casa y me voy...
sale la luna y el sol, y me voy, como el caracol...

jueves, febrero 15, 2007

Mensajes en una botella


Me preguntaba ayer por qué no había viajado por aquél sendero que me hace pasar buenos ratos mientras me dirige a la profundidad de mi alegórico viaje al bosque que tengo en mente desde hace unos años sacando los pequeños estragos que hay en mi. Hace unas horas escribí a quién debí hacerlo, esperando que mi botella regrese por la mar con una respuesta no poco alentadora. Ahora elegí el inmenso azul del mar, ya que no he pisado la tierra desde hace algunos días.
De repente, hace más de una semana hasta el día de hoy, mi estado de ánimo volvió a sucumbir y me he dado cuenta que esta vez hay cosas que influyen en él a pesar de no estar cerca de casa. Es difícil alejarse del todo y también es difícil no pensar en nada, excepto cuando estás en los momentos de reflexión dentro de aquello que ponderas como el "tu mismo". Cosa a la que no me estoy refiriendo ahora.
Hoy sólo pretendía escribir como siempre lo hago, y escribí para sentirme mejor, aunque siento los pies mojados aún, y el frio ha dado un viaje por mis nervios, así como acostumbra hacerlo por las noches congeladas, sólo que esta vez aún hay un poco de la luz de día.

lunes, enero 01, 2007

El Bautizo de Toutou

Los vi cruzar la calle con la intensión de llegar a la parada en la que me encontraba, mi vista observaba al pequeño que venía tras su papá, quien cargaba a la pequeña Juliene.
-Anda, camina que los autos van a pasar...
De pronto, ya en la parada entraron rápidamente para protegerse del frio de enero. Mientras el pequeño de cinco se sentaba a lado mío su papá bajaba de sus brazos a la bella Julien, al mismo tiempo que le cantaba esa dulce melodía:
-Belle Juliene, Belle Juliene ...
Entonces, ella acaparó toda mi atención por sus grades ojos azul profundo, vestida de rojo con un mameluco invernal y sus pequeñas botitas plastificadas. El color rojo de sus ropa resaltaba su hermosa carita sonrojada por el frio de enero.

Y entoncés sonreía preguntando a su papá si el autobus que veía venir era el 166
- No, no, ese es el 151 Julien
- Excusez-moi madame, le 157 arrive au Métro Laurier?
Yo, que tenía mi atención fija en la pequeña de apenas medio metro, contesté.
- Ah, Oui il arrive à L´Université de Montréal, après au Métro Laurier
- Ok, Merci
- Le billet !, Le Billet !

Bajando la mirada hacia Julien ,le dió dos boletos, explicandole a la pequeña que uno era para su hermano y otro para ella. Mirándolos ya en sus manos la pequeña caminó hacia mi, y cuando me miró por completo hubo algo que llamó su atención.
- Toutou papá, Toutou !
- Ah, oui !, ce belle la granuille!
Mi rana de la suerte que colgaba de mi mochila negra, había captado la atención de Juliene, mientras la observaba profundamente, llegaba más gente que reía de verle queriendo hacer una especie de trueque con sus boletos de autobus.
-Ahh, quieres cambiarlos por la rana?
- No juliene, no no
–asintió su padre sonriendo
Yo miré el llavero, aquél que se me había donado para la buena suerte antes de partir a Québec. En el instante en que comencé a girar el prendedor de la rana con la intensión de regalarsela, llegaba el 157, que hizo que todos saliéramos presurosos para formarnos y subir antes de seguir congeládonos. Entoncés,tomé mis bolsas de compras, y subi sonriendo al igual que todos los que estaban allí, en mi mente sonaba aquella linda tonadita
- Belle Julliene , Belle toutou
El instante habia pasado ya, y yo sentada en el bus observé a Toutou, aquella rana que me había regalado un instante de suerte ! Tal parecía que su sonrisa delataba su bautizo.



martes, octubre 31, 2006

Marcha por Oaxaca


En un país en donde hasta los perros manifiestan las injusticias... quisimos salir a gritar que no somos piezas de agedres que pueden manejarse desde lo alto, por que en un lugar en donde los medios masivos nos mienten, y los interéses económicos gobiernan con la bandera de un imperialismo al que no le interesa en lo más mínimo la realidad cotidiana, existe una minoría que hace ruido para despertar a los enfermos de la narcosis con la que a través del tiempo nos han infestado.
Hoy por las ideas que han pervivido siempre, hablamos por los medios que se puedan, gritamos por nuestra libertad, por que también somos libres de abrir los ojos y ver más alla de lo que nos pintan en color de rosa...

**No es de a gratis que los pueblos y estados se manifiesten, son los indicios de una sociedad abriendo los ojos; aunque los que estan arriba nos quieran hacer creer en un desatado terrorismo y estado de violencia parecido a aquellos cuentos de nunca acabar.

Hoy por Oaxaca...mañana, quizá por los que quieran despertar.

30 de Octubre




Ayer probé la muerte y me supo a chocolate, luego le di una mordida a sus achichincles que le acompañaban y algunos sabían a jamoncillo
y otros a azucar concentrada. Exploré la riqueza de sus colores, algunos se veian alegres con acentos caracteristícos de su cultura. Miré a mi derecha y vi las flores amarillas, moradas, blancas...eran los colores de la tierra de noviembre que ya se siente en el olfato. Después el pan de un café brillante con ajonjolí, respiré profundo y los olores se mezclaron, era el olor de las tradiciones de mi tierra, era el aroma de la muerte y la riqueza de la vida. Cuan afortunada me senti, al poner en contacto mis sentidos con todo aquello... de un simple caminar por las calles de Xalapa, de unos instantes tras cortinas de papel picado, de instantes... los instantes que vivo.

sábado, octubre 28, 2006

Momentos



Esta es una noche de aquellas bizarras en las que no todo ocurre como siempre. Sentada en Ávila Camacho en una banca de la parada de autobuces, había pensado que no era muy tarde para tomar el autobus pero ya son casi las once. Tres personas esperando el bus me hicieron pensar que no era tan tarde... 25 minutos y llegó un autobus -que no era precisamente el que esperaba-, después de un leve cruce de palabras con la señora que se encontraba sentada a mi lado, se despidió amablemente deseando que tuviera una buena noche y buen día mañana.
Por un instante me quedé sola, sentada, después arrivó otra señora que esperaba el autobus que va a Xalapa 2000, de mi lado izquierdo vi llegar a lo lejos a un señor a paso lento, quien me observó lentamente como no importandole nada. Se detuvo cerca de la jardinera que está a un lado de la parada y se inclinó para cortar un diente de león, mientras lo observaba cuidadosamente lo vi soplar suavemente a la pequeña flor, de cuyo cuerpo salieron sus volátiles hilos blancos que volaban al contacto con su aliento, suspendidas alrededor de él y con las lámparas amarillas de la calle me pareció ver de repente luciernágas que giraban a su alrededor... de un jalón movió sus manos de arriba a bajo para hacer salir las últimas hojillas de la flor, y caminó hacia la parada, para esperar como yo el autobus.

lentamente, con calma, me parecio verlo disfrutar la noche, o quiza fui yo la que con gran entusiasmo no dejó pasar el momento. Saqué mi libretita y me puse a escribir lo que me parecio un momento grato del otro lado del espejo...



domingo, octubre 22, 2006

Cosas por las cuales sonreir


Hay una pequeña bola de pelos que llegó a casa hace exactamente 17 días, ya hace algo de tiempo que pensé en tener un gato, pero nunca se dio la oportunidad hasta este nuevo ciclo. Y he pensado que quizá no es el mejor momento para cuidar al pequeñin, pero aún así no opuse resistencia a su llegada, y sin arrepentimiento puedo decir que estoy contenta con él.

Hoy recordaba la fecha exacta en la que llegó en manos de Alas, y es que es difícil no escribir algo sobre él, cuando lo veo a un lado de la mesa de trabajo jugando y haciendome compañía e pesar del horario.
Éste gato gris que me acopaña, tiene un buen sentido del humor, es realmente observador y muy curioso como los de toda su familia felina, lo más interesante, es que desde su llegada ha hecho desvanecer los múltiples problemas con los que llega uno después de vagabundear por el extraño mundo de los humanos... y quedo maravillada cada vez que lo contemplo y convivo con el, y pienso; no hay instante más de aquellos... ahora somos Viggo y yo.

lunes, septiembre 25, 2006

Orto



Ayer mientras esperaba lentamente que dieran las seis, observé maravillada a mi alrederor agradeciendo poder observar al sol levantándose con todo lo que conlleva sus magníficas formas en que despierta día a día con nosotros durmiendo... y pensé que era extraño que tras largo tiempo de permanecer adormitada en Xalapa no haya podido observar tan grande e inesperado momento. Sigo pensando que es quizá porque no quise darme el tiempo, pues sus colores rosas y anaranjados me llevaron a través del recuerdo a la imágen sólida de mi mente tranportandome suavemente a los atardeceres del sur, sólo que esta vez me encontraba sentada en la azotea con el típico rocío de otra ciudad, diferente a la del recuerdo delicado de la brisa tocando mi piel.